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Cáncer de mama: conocer para detectar a tiempo

Cáncer de mama: conocer para detectar a tiempo

22 Oct, 2026

A veces pensamos que los diagnósticos difíciles están muy lejanos, que le suceden a alguien más. Hasta que es una amiga, mamá, pareja, hermana e incluso nosotros mismos quienes lo padecen. Por eso, hablar sobre el cáncer de mama se convierte en una tarea fundamental para cuidarnos, conocernos y acompañarnos. Aunque es posible que la enfermedad también afecte a hombres, lo hace en menor medida, siendo el 1% de casos reportados a nivel mundial de este diagnóstico, con un promedio de 67 años.

Actualmente, según la American Cancer Society, 1 de cada 8 mujeres puede desarrollar cáncer de mama en su vida, siendo los 50 a 70 años el pico más alto en que se presenta. Por eso, la detección temprana la concientización y el acceso a tratamientos oportunos juegan un papel crucial en la recuperación no solo de quien lo padece, sino quienes le acompañan.

Pero primero, ¿qué es el cáncer de mama? De acuerdo con la OMS, es una enfermedad en la cual las células alteradas del tejido mamario se multiplican sin control generando tumores que, en caso de no tratarse, se corre el riesgo de que se expandan a otras partes del cuerpo como órganos vitales (metástasis) y, en el peor de los casos, causar la muerte.

Para entender el avance de la enfermedad, los especialistas la clasifican en 5 etapas principales:

1-     Etapa 0 (In situ o no invasivo): Es la etapa más temprana del cáncer. Aquí las células malignas no han conseguido extenderse por el tejido circundante, sino que están confinadas a los conductos mamarios. Esta etapa del cáncer normalmente es asintomática, aunque a veces se pueden presentar secreciones en el pezón o bultos en las mamas. Sin embargo, la forma más eficaz de detectarlo es mediante una mamografía donde se observan unos microscópicos depósitos de calcio llamados calcificaciones.

  • Posibilidad de recuperación: 99% según la National Breast Cancer Foundation y la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer.

Para esta etapa, existen 2 tratamientos comunes; la cirugía conservadora, que consta de extraer el tumor con un margen sano de 2 milímetros y se acompaña con radio terapia. Y la mastectomía que es la extracción parcial o total de tejido mamario (dependiendo del riesgo genético).

2-     Etapa I (temprana/invasiva): El cáncer comienza a invadir el tejido mamario cercano. El tumor mide menos de 2 centímetros y se divide en 2 subcategorías:

  • IA: El tumor es pequeño (menor a 2 centímetros) y las células cancerosas no han alcanzado los ganglios linfáticos.
  • IB: No hay tumor visible o mide menos de 2 centímetros, pero hay grupos pequeños de células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos.

3-     Etapa II (invasivo de avance local): El tumor ha crecido o ha comenzado a extenderse a los ganglios axilares cercanos.

  • IIA: El tumor mide menos de 2 centímetros, pero se propagó a entre 1 y 3 ganglios axilares; o mide entre 2 y 5 cm sin afectación ganglionar.
  • IIB: El tumor mide entre 2 y 5 cm con propagación a 3 ganglios del esternón o axilares cercanos, o supera los 5 centímetros, pero aún no se ha extendido a otras zonas.

4-     Etapa III (localmente avanzado): Esta fase es compleja y tanto el tejido circundante como los ganglios regionales cercanos, están más comprometidos.

  • IIIA: El tumor puede tener cualquier tamaño y se detecta presencia de cáncer en 4 a 9 ganglios linfáticos axilares o del esternón. También puede ser de cualquier tamaño y hacer metástasis en hasta 3 ganglios linfáticos cercanos.
  • IIIB: El cáncer se ha extendido a la pared torácica o a la piel del seno, el tumor tiene un tamaño indefinido pudiendo causar inflamación o úlceras. Hace metástasis en hasta 9 ganglios linfáticos regionales.
  • IIIC: La enfermedad hace metástasis y se propaga a los ganglios ubicados alrededor de la clavícula o a más de 10 ganglios axilares.

5-     Etapa IV (avanzado): Es una etapa única del cancer de mama en la cual las células cancerosas viajan fuera del seno y los ganglios linfáticos regionales hacia otros ganglios distantes u órganos del cuerpo (huesos, hígado, pulmones, etc.).

Sin embargo, gracias a los avances médicos y la detección temprana, se reducen las posibilidades de llegar a un estado avanzado de la enfermedad. Para lo cual, los especialistas sugieren una serie de recomendaciones:

  1. Autoexamen mensual: No con el fin de generar ansiedad o paranoia, sino para conocer tu cuerpo y que logres identificar cualquier cambio o irregularidades, como los bultos, cambios en la piel y/o secreciones. (poner imagen del autoexamen)
  2. Exploración clínica anual: Realizada cada año por un médico o ginecólogo después de los 40 años.
  3. Mamografía periódica: Según entidades internacionales de referencia como la U.S. Preventive Services Task Force o la American College of Obstetricians and Gynecologists, se debe realizar una mamografía cada 2 años a partir de los 40 años hasta los 69 años (o según indicación médica) para detectar microcalcificaciones en los senos antes de que sean palpables.

Pasos del autoexamen de mama. Fuente: Liga Colombiana Contra el Cáncer (Facebook)

Asimismo, es importante conocer los factores que aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, algunos son no modificables (no se pueden cambiar) y otros son modificables (relacionados al estilo de vida). Los no modificables son:

  • Ser mujer: Como ya lo mencionamos, la enfermedad es mucho más frecuente en mujeres.
  • Edad: El riesgo aumenta a medida que la persona envejece.
  • Antecedente familiar: Tener un pariente de primer grado (madre, hija, hermana) con este diagnóstico eleva las posibilidades.
  • Factores hormonales: Comenzar la menstruación antes de los 12 años (menarquia temprana) o tener la menopausia después de los 55 años (menopausia tardía, alarga la exposición a estrógenos.
  • Mutaciones genéticas: Heredar mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2.
  • Tejido mamario denso: Mayor presencia de tejido glandular y menor porcentaje de tejido graso dificultan la lectura de mamografías y por ende, aumentan el riesgo.

En los factores modificables encontramos:

  • Consumir alcohol: Los sus productos de degradación del alcohol pueden dañar directamente las células y favorecer la aparición de cáncer.
  • Sobrepeso u obesidad: En especial después de la menopausia, debido a la producción de estrógenos en el tejido graso.
  • Falta de actividad física: Llevar un estilo de vida sedentario aumenta la posibilidad de desarrollar la enfermedad.
  • Terapia hormonal sustitutiva (THS): Uso prolongado de combinaciones de estrógeno y progesterona para los síntomas de la menopausia (más de 5 años)
  • Anticonceptivos hormonales: De uso actual o reciente en periodos prolongados puede aumentar el riesgo.
  •  Historial de embarazo: No haber tenido hijos, o tener el primer embarazo a término después de los 30 años.

Finalmente, hablar del cáncer de mama no significa vivir con miedo sino vivir con conciencia y amor propio. Ir al chequeo, conocer nuestro cuerpo y acompañar a las mujeres que te rodean son pasos sencillos que salvan vidas.

Hoy te invitamos a hacer una pausa en tu rutina. Agenda la cita, programa un recordatorio para tu examen mensual y comparte este artículo con tu mamá, hermana, amiga o pareja. Recuerda que un diagnóstico temprano es ganar tiempo de vida.