A veces pensamos que los diagnósticos difíciles están muy lejanos, que le suceden a alguien más. Hasta que es una amiga, mamá, pareja, hermana e incluso nosotros mismos quienes lo padecen. Por eso, hablar sobre el cáncer de mama se convierte en una tarea fundamental para cuidarnos, conocernos y acompañarnos. Aunque es posible que la enfermedad también afecte a hombres, lo hace en menor medida, siendo el 1% de casos reportados a nivel mundial de este diagnóstico, con un promedio de 67 años.

Actualmente, según la American Cancer Society, 1 de cada 8 mujeres puede desarrollar cáncer de mama en su vida, siendo los 50 a 70 años el pico más alto en que se presenta. Por eso, la detección temprana la concientización y el acceso a tratamientos oportunos juegan un papel crucial en la recuperación no solo de quien lo padece, sino quienes le acompañan.
Pero primero, ¿qué es el cáncer de mama? De acuerdo con la OMS, es una enfermedad en la cual las células alteradas del tejido mamario se multiplican sin control generando tumores que, en caso de no tratarse, se corre el riesgo de que se expandan a otras partes del cuerpo como órganos vitales (metástasis) y, en el peor de los casos, causar la muerte.

Para entender el avance de la enfermedad, los especialistas la clasifican en 5 etapas principales:
1- Etapa 0 (In situ o no invasivo): Es la etapa más temprana del cáncer. Aquí las células malignas no han conseguido extenderse por el tejido circundante, sino que están confinadas a los conductos mamarios. Esta etapa del cáncer normalmente es asintomática, aunque a veces se pueden presentar secreciones en el pezón o bultos en las mamas. Sin embargo, la forma más eficaz de detectarlo es mediante una mamografía donde se observan unos microscópicos depósitos de calcio llamados calcificaciones.
Para esta etapa, existen 2 tratamientos comunes; la cirugía conservadora, que consta de extraer el tumor con un margen sano de 2 milímetros y se acompaña con radio terapia. Y la mastectomía que es la extracción parcial o total de tejido mamario (dependiendo del riesgo genético).
2- Etapa I (temprana/invasiva): El cáncer comienza a invadir el tejido mamario cercano. El tumor mide menos de 2 centímetros y se divide en 2 subcategorías:
3- Etapa II (invasivo de avance local): El tumor ha crecido o ha comenzado a extenderse a los ganglios axilares cercanos.
4- Etapa III (localmente avanzado): Esta fase es compleja y tanto el tejido circundante como los ganglios regionales cercanos, están más comprometidos.
5- Etapa IV (avanzado): Es una etapa única del cancer de mama en la cual las células cancerosas viajan fuera del seno y los ganglios linfáticos regionales hacia otros ganglios distantes u órganos del cuerpo (huesos, hígado, pulmones, etc.).
Sin embargo, gracias a los avances médicos y la detección temprana, se reducen las posibilidades de llegar a un estado avanzado de la enfermedad. Para lo cual, los especialistas sugieren una serie de recomendaciones:

Pasos del autoexamen de mama. Fuente: Liga Colombiana Contra el Cáncer (Facebook)
Asimismo, es importante conocer los factores que aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, algunos son no modificables (no se pueden cambiar) y otros son modificables (relacionados al estilo de vida). Los no modificables son:
En los factores modificables encontramos:

Finalmente, hablar del cáncer de mama no significa vivir con miedo sino vivir con conciencia y amor propio. Ir al chequeo, conocer nuestro cuerpo y acompañar a las mujeres que te rodean son pasos sencillos que salvan vidas.
Hoy te invitamos a hacer una pausa en tu rutina. Agenda la cita, programa un recordatorio para tu examen mensual y comparte este artículo con tu mamá, hermana, amiga o pareja. Recuerda que un diagnóstico temprano es ganar tiempo de vida.